Con información de: Natixis IM
Por: Philippe Waechter de Ostrum Asset Management, filial de Natixis IM

Luego del referéndum en junio de 2016, la economía británica ha mantenido un perfil más bajo. Esto se deriva de cambios en las expectativas: la incertidumbre sobre las nuevas reglas del Brexit ha generado una actitud de esperar y ver qué pasa y las oportunidades en otros países han cambiado la mentalidad de la gente y a las empresas acerca de invertir en el RU.
Por tanto, la tendencia económica ha cambiado. Podemos observar esto en la gráfica a continuación. La tendencia desde el inicio de la recuperación en el 2013 al segundo trimestre de 2016 se ha extendido al primer trimestre de 2018. Hay una creciente brecha entre el PIB real calculado por la ONS y la tendencia antes de Brexit. Se trata del costo de Brexit para el Reino Unido. Vemos un cambio real después del referéndum.
Luego del dato de lento crecimiento para el primer trimestre de 2018 (+0.1%), el panorama no es alentador.
Al menos hasta fin de año, continuará aumentando debido a que el acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea debe firmarse antes de que acabe el año. Luego de dicha fecha podremos saber, pero opino que la pérdida será permanente ya que las inversiones que no se concretaron desde el referéndum no se van a materializar en el futuro. La brecha continuará aumentando. La sola posibilidad de converger en una tendencia anterior significaría la cancelación del referéndum Brexit.
Hay también un costo en términos de oportunidad debido al auge en los países europeos en 2017. Para medir la disparidad entre el RU y Europa, he calculado la desviación a partir de la tendencia en 2013-2T 2016 en Francia (contamos con datos para el primer trimestre de 2018) y en RU.
El análisis es claro: el costo en oportunidades para el RU es enorme. Francia está 1.5% por encima de su tendencia y el RU 2% por debajo. RU no ha aprovechado el auge del 2017. Si este panorama es correcto, las empresas y los inversionistas se beneficiarán de invertir en la Unión Europea en vez del RU. Esto acentuará la divergencia entre la UE y el RU a costa de la población británica.
